¿Por qué decidió ser maestra de primaria?
Decidí ser maestra porque creo que en esta etapa se crean los cimientos de todo lo que se viene después. La primaria es la etapa donde no solo se aprenden letras y números, sino donde se construye la confianza en uno mismo.
¿Qué tiene de especial enseñar a cuarto grado?
Es el momento donde su curiosidad se vuelve más profunda y empiezan a formar su propia opinión sobre las cosas; ya que empiezan a crear su madurez escolar.
¿Recuerda a algún maestro que la haya inspirado?
Sí, recuerdo a mi maestra de tercer grado ya que ella aparte de enseñarnos nos escuchaba. Tenía una paciencia infinita y me enseñó que el salón de clases debe ser un lugar seguro para equivocarse.
¿Cuál ha sido uno de los momentos más significativos en su salón?
Este año, fue el día en que un alumno que solía rendirse rápidamente logró resolver un problema complejo por sí solo. No fue el resultado lo que importó, sino el silencio total del grupo observando su logro y el aplauso que le dieron sus compañeros.
¿Qué siente cuando un alumno logra algo que antes le costaba?
Cada pequeño avance se siente como una victoria. Ver ese “brillo” en sus ojos cuando por fin “hacen clic” con un tema es la mejor recompensa que puedo recibir, me confirma que el esfuerzo vale la pena.
¿Qué valores busca transmitir todos los días?
La empatía, la resiliencia y la honestidad. Me importa que sean buenos estudiantes, pero me importa mucho más que sean personas que sepan apoyarse entre sí.
¿Qué le diría a sus alumnos cuando enfrenten un reto difícil?
Les diría: “No tienes que ser perfecto, solo tienes que ser valiente para intentarlo de nuevo. Yo confío en ti, ahora te toca a ti confiar en el proceso”.
¿Cómo describe su grupo este año?
Es un grupo con una energía vibrante y desafiante. Ha sido un año de mucha exigencia profesional para mí, aunque alcanzar los objetivos académicos ha sido un reto, son niños con una gran capacidad de asombro y de talentos que me obliga a ser más creativa cada día.
¿Qué es lo más gratificante de su profesión?
Saber que mis enseñanzas se quedarán con ellos para siempre. Ser testigo de su evolución, ver cómo entran en agosto y cómo salen en julio, no solo con más conocimientos, sino con más estatura emocional.
¿Qué la motiva a seguir preparándose como docente?
Mis alumnos son mi mayor motivación. Ellos cambian, el mundo cambia y yo no puedo quedarme atrás. Me preparo porque ellos merecen la mejor versión de mí y porque cada nueva herramienta que aprendo es una oportunidad más para ellos.
¿Qué la motiva a seguir preparándose como docente?
Precisamente los retos que enfrento hoy cuando veo que una estrategia no funciona con ellos, me motiva a buscar nuevas metodologías, o herramientas digitales. Me preparo porque quiero tener una respuesta para cada duda y una estrategia para cada obstáculo que mis alumnos encuentren.