










TRAYECTORIA Y EXPERIENCIA
- ¿Qué te motivó a dedicarte a la educación preescolar?
Me motiva la oportunidad de incidir en la etapa más crucial del desarrollo humano. En el preescolar es donde se construyen las bases del pensamiento crítico, la seguridad emocional y el amor por el aprendizaje. Saber que puedo ser parte de esa base sólida que definirá el futuro de un niño es una responsabilidad que me apasiona.
- Como directora de preescolar, ¿cuál consideras que fue tu principal aportación al colegio?
Mi principal aportación ha sido el fortalecimiento de los canales de comunicación y la confianza entre el colegio y las familias. Logramos profesionalizar el contacto con los padres de familia, estableciendo protocolos claros que brindan seguridad y transparencia sobre el desarrollo y bienestar de sus hijos. Esto ha creado una comunidad escolar más unida y participativa.
- ¿Qué aprendizajes te dejó el liderazgo académico y la atención a padres de familia?
El mayor aprendizaje en la atención a padres ha sido entender que, detrás de cada inquietud o reclamo, hay un profundo amor y preocupación por sus hijos. He aprendido que escuchar activamente antes de proponer soluciones desarma cualquier conflicto. Mi rol como líder ha sido traducir las metas académicas del colegio en términos que den tranquilidad y seguridad a los padres. En el aspecto académico, aprendí que un director es tan bueno como el equipo que respalda. Mi mayor lección fue pasar de ‘supervisar’ a ‘acompañar’ a las maestras. Entendí que si el equipo docente se siente apoyado y valorado, eso se refleja directamente en el aula y, por consecuencia, en la satisfacción de los padres.
TRANSICIÓN A ROL ESTRATÉGICO Y ADMINISTRATIVO
- ¿Cómo viviste el cambio de un rol más operativo a uno más estratégico dentro del colegio?
Aprendí a priorizar lo que realmente impacta en la calidad educativa y en la estabilidad administrativa del plantel. Fue un cambio retador pero muy satisfactorio, ya que me permitió pasar de ‘apagar fuegos’ a construir un sistema que brinde seguridad tanto al personal como a los padres de familia.
- ¿Cuáles son ahora tus principales responsabilidades en esta nueva etapa?
En esta etapa, mi principal responsabilidad es garantizar la estabilidad operativa y normativa del plantel. Esto implica desde la supervisión de los procesos administrativos y de cobranza, hasta la estandarización de las comunicaciones oficiales. Mi enfoque está en crear sistemas que den orden y claridad tanto al personal como a las familias, asegurando que cada evento o trámite escolar se realice con excelencia y profesionalismo.
- ¿De qué manera tu experiencia en el aula influye en las decisiones administrativas que hoy tomas?
Haber sido docente me enseñó a leer las necesidades reales de los niños. Hoy, cuando tomo decisiones sobre presupuestos, menús escolares o calendarios de eventos, mi prioridad siempre es el impacto directo en el aula. No tomo decisiones basadas únicamente en la logística, sino en cómo cada cambio administrativo va a mejorar la experiencia diaria de aprendizaje y seguridad de nuestros alumnos.
- ¿Qué ha sido lo más retador de esta transición?
El mayor desafío ha sido aprender a gestionar las expectativas y la comunicación con los padres de familia. En un rol operativo, el contacto es más directo y pedagógico; en la dirección, los temas suelen ser más sensibles o administrativos. Aprender a mantener la firmeza institucional sin perder la calidez humana, y entender que cada familia es un universo con necesidades distintas, ha sido un aprendizaje constante que me ha exigido desarrollar una gran inteligencia emocional
CERCANÍA CON ALUMNOS Y COMUNIDAD
- A pesar de tu rol más administrativo, sigues muy pendiente de los pequeños. ¿Por qué es importante para ti mantener esa cercanía?
Sigo pendiente de ellos porque son la razón por la que elegí la educación. En la administración es fácil perderse entre correos y trámites, pero ellos son mi ‘norte’. Ver sus avances, saludarlos por su nombre y conocer sus logros me recuerda cada día por qué es importante que la gestión administrativa sea excelente. Si yo estoy cerca de los pequeños, nunca olvido que cada decisión que tomo impacta vidas reales.
- ¿Cómo te aseguras de que las decisiones administrativas siempre prioricen el bienestar de los alumnos?
Mi método es la gestión basada en la realidad. No tomo decisiones solo desde el escritorio; me mantengo presente en los pasillos, superviso personalmente la logística de salud y escucho tanto a las maestras como a las familias. Esta cercanía me permite identificar necesidades reales de bienestar que los reportes no siempre muestran, permitiéndome ajustar la administración para responder de forma inmediata a lo que los niños necesitan para crecer felices
- ¿Qué mensaje te gustaría transmitir a los padres sobre tu nuevo papel dentro del colegio?
Mi mensaje para ustedes es de compromiso y evolución. En este nuevo papel, mi prioridad es fortalecer la estructura que sostiene el aprendizaje de sus hijos. Mi transición a la dirección administrativa no significa una distancia, sino una visión más amplia para asegurar que cada proceso desde la comunicación y la seguridad hasta la salud y la excelencia académica se cumpla con los más altos estándares. Estoy aquí para garantizar que el Colegio Leonardo Da Vinci siga siendo el entorno profesional y cálido que sus hijos merecen.
Nayeli Nuricumbo
